En el CEIP Pedro Garfias sabemos que para aprender bien, primero hay que sentirse bien. Por eso, hemos integrado en nuestro día a día sesiones de relajación y meditación guiada dentro de las propias aulas, una práctica maravillosa para cuidar la salud emocional de nuestro alumnado.
Apoyándonos en las pantallas digitales —que transformamos por unos minutos en ventanas de naturaleza, agua y sonidos relajantes—, los niños y niñas detienen el ritmo diario para cerrar los ojos, respirar hondo y buscar su centro.
Estas pequeñas pausas de atención plena nos aportan grandísimos beneficios:
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Gestión emocional: Aprenden a identificar la desconexión, rebajar la impulsividad y canalizar los momentos de nerviosismo o cansancio.
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Foco y concentración: Tras unos minutos de meditación, el cerebro se oxigena y se limpia, facilitando que retengan mejor los contenidos y afronten las tareas con más claridad.
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Clima de aula pacífico: La calma es contagiosa. Compartir estos momentos de silencio genera un ambiente de respeto mutuo, tranquilidad y armonía que mejora la convivencia diaria.
Aprender a parar y respirar es un superpoder para toda la vida. ¡Enhorabuena a nuestros campeones y campeonas por demostrar tanta madurez y aprender a cuidar de su paz interior!

